El procurador aparte de representar al cliente y colaborar con la administración de justicia llevando a cabo los actos de comunicación procesal , debe ejercer una función esencial en el campo de la ejecución que vaya más allá de la estricta representación procesal, delegando en su persona la práctica de todos los trámites, al igual que existe en los restantes países Europeos en los que actúa el Huissier de Justicia, para llevar a cabo la ejecución de las resoluciones judiciales con celeridad y eficacia. El procurador debe ser colaborador destacado de la Justicia aportando su implicación, conocimiento, experiencia y esfuerzo con el fin de dotarla de la agilidad y eficacia que demandan los ciudadanos.