
En sus casi 100 años de permanencia en el centro de Sevilla, el BAZAR VICTORIA transcurre entre el menaje, las ollas, los molinillos y las cacerolas. Entre el trasiego de clientes y el ruido de la caja registradora hay algo en esta tienda que huele a recuerdos de hogar antiguo... y guarda un esplendor perdido en la largura de un mostrador, una reminiscencia tan sutil que casi podría atraparse en una Jaula de grillos.


